Incidencias en la compraventa de una vivienda

Entre la reserva y la entrega de llaves intervienen vendedores, notarios, registros, entidades financieras, administradores de fincas… y basta con que una pieza se retrase algo para que el conjunto se resienta. Pero que surja una incidencia no significa que la operación vaya mal. Lo que marca la diferencia es su detección, su gestión y su resolución. En este post repasamos las más habituales y cómo abordarlas de la mejor manera.

¿Qué tipo de incidencias pueden surgir durante una compraventa?

La mayoría se concentran en dos frentes: lo que dicen los papeles y lo que ocurre en la vivienda. Y conviene conocerlas antes de empezar para poder anticiparse a ellas:

Documentación pendiente o información que necesita revisión

Falta un certificado energético en vigor, la nota simple muestra una carga que nadie esperaba, hay deudas pendientes con la comunidad de propietarios o el IBI o los datos del registro no coinciden con la realidad: una superficie distinta, una reforma sin declarar, una titularidad por regularizar. Ninguna de estas situaciones es un callejón sin salida, pero todas exigen revisar la documentación de la vivienda con calma antes de firmar el contrato de compraventa. 

Incidencias relacionadas con el estado o situación del inmueble

Desperfectos que no se vieron en la primera visita, situaciones de ocupación o arrendamiento sin aclarar, derramas aprobadas por la comunidad, inspecciones técnicas del edificio pendientes… Ponerse en manos de profesionales del mercado inmobiliario como Aliseda ayuda a que este tipo de incidencias no se produzcan el día de la firma, sino que se conozcan y se negocien mucho antes. La prevención marca una enorme diferencia en estos casos.

Qué ocurre cuando se detecta una incidencia durante el proceso

Una incidencia bien gestionada sigue un recorrido bastante previsible:

Identificación, comunicación y seguimiento del caso

Primero hay que identificar con precisión qué ocurre y qué efecto tiene sobre la operación. Después, comunicarlo a las partes afectadas de forma clara y por escrito, para que todos hablen del mismo problema. Y, por último, hacer un seguimiento de la operación con responsables y fechas concretas.

Coordinación entre las partes implicadas en la operación

Casi ninguna solución depende de una sola persona: cualquier incidencia suele implicar a varios protagonistas, ya sean secundarios o principales, del proceso de compraventa, por lo que es importante que medien profesionales que sepan hacer que todos ellos remen en la misma dirección y en el orden correcto.

Cómo puede afectar una incidencia a los plazos de compraventa

Depende de su naturaleza: un certificado que falta puede resolverse en días y una regularización registral puede llevar semanas. En general, cuando la incidencia afecta a un documento imprescindible para la escritura de compraventa, lo habitual es que la fecha de firma se reprograme y eso puede tener consecuencias en cadena: la oferta de financiación tiene su propia vigencia, el comprador puede haber cerrado ya su alquiler actual y el contrato suele contemplar plazos y penalizaciones que conviene tener presentes.

La importancia del acompañamiento durante todo el proceso de compra

Comprar una vivienda suele ser la decisión económica más importante en la vida de muchas personas, y la mayoría la afronta por primera vez. Contar con profesionales que conozcan el terreno reduce la probabilidad de que se produzcan errores y aumenta la capacidad de resolverlos en caso de que aparezcan inevitablemente:

Mantener informado al comprador en cada fase

Cuando hay una incidencia, la información debe llegar enseguida y en un lenguaje comprensible, no cuando ya ha condicionado la fecha de firma. El acompañamiento al comprador se sustenta sobre la transparencia.

Resolver dudas antes de avanzar al siguiente paso

Detenerse un día a aclarar una duda cuesta poco. Corregir después una decisión mal informada cuesta bastante más. Es por eso que te recomendamos contactarnos si necesitas asesoramiento experto. Ah, y si quieres, previamente, conocer cada etapa del proceso de compra de una vivienda, lo tienes todo explicado en este otro post.

Qué puede hacer el comprador si detecta una incidencia

Cualquier anomalía detectada en la documentación o en la visita debe comunicarse cuanto antes a la parte que gestiona la venta de forma escrita para que quede constancia. Lo segundo, pedir que se concrete qué solución se propone y en qué plazo. Y lo tercero, revisar con asesoramiento profesional cómo afecta al contrato y a la financiación.

Una compraventa acompañada permite gestionar mejor los imprevistos

Los imprevistos forman parte de cualquier operación, pero su impacto depende de cómo se afronten: detectarlos con celeridad, comunicarlos con claridad y coordinar a las partes es lo que permite que una incidencia quede en un trámite más. En Aliseda Inmobiliaria trabajamos así, acompañándote en cada fase. Para que incluso lo complicado sea fácil y te conduzca a donde deseas: al éxito de la operación.

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